Aduanas / Turquía: La extensión del Convenio relativo a un régimen común de tránsito y la Convención sobre la simplificación de formalidades en los intercambios de mercancías

Aduanas: La extensión del Convenio relativo a un régimen común de tránsito y la Convención sobre la simplificación de formalidades en los intercambios de mercancías

Por sus decisiones n º 2/2012, los Comités de la UE-AELC relativo a un régimen común de tránsito y sobre la simplificación de formalidades en los intercambios de mercancías invitó a Turquía a adherirse al Convenio de 20 de mayo de 1987 sobre un régimen de tránsito común y al Convenio de 20 de mayo de 1987 relativo a la simplificación de formalidades en los intercambios de mercancías. Ver el Diario Oficial n ° L 114, 26-4-2012 en las páginas 33 a 36.

Turquía ha depositado su instrumento de adhesión el 25 de octubre de 2012 y por lo tanto se une a los convenios del 1 de diciembre de 2012. Esto significa que las operaciones de tránsito común entre las partes contratantes existentes (la UE, los países de la AELC y Croacia) y Turquía pueden comenzar a partir de esta fecha. Esta ampliación traerá simplificaciones importantes para los agentes económicos que participan en el comercio entre las partes contratantes.

Para obtener más información sobre los dos convenios, ver el tránsito página y (en breve) el SAD página de nuestro sitio web.

Versión en inglés

Customs: Extension of the Convention on a common transit procedure and the Convention on the simplification of formalities in trade of goods

By their decisions No 2/2012 the EU-EFTA Joint Committees on a common transit procedure and on the simplification of formalities in trade of goods invited Turkey to accede to the Convention of 20 May 1987 on a common transit procedure and to the Convention of 20 May 1987 on the simplification of formalities in trade of goods. See the Official Journal L 114, 26-4-2012 on pages 33 to 36.

Turkey has deposited its instrument of accession on 25 October 2012 and therefore joins the conventions on 1 December 2012. This means that common transit operations between the existing contracting parties (the EU, the EFTA countries and Croatia) and Turkey can begin from this date. This extension will bring major simplifications for economic operators engaged in trade between the contracting parties.

For more information on the two conventions, see the transit page and (shortly) the SAD page of our website.

Fuente: Comisión Europea

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Aduanas: la Comisión publica la versión de 2013 de la nomenclatura combinada

Aduanas: la Comisión publica la versión de 2013 de la nomenclatura combinada

La Comisión Europea ha publicado la última versión de la nomenclatura combinada (NC), aplicable a partir del 1 enero de 2013.

La Nomenclatura Combinada es la base para la declaración de bienes (a) a la importación o la exportación o (b) cuando se someten a las estadísticas del comercio dentro de la Unión. Esto determina que tasa de derechos de aduana se aplica y cómo los productos son tratados con fines estadísticos. El CN es, pues, una herramienta fundamental de trabajo para las empresas y las administraciones de los Estados miembros de aduana.

La nomenclatura combinada establecida por el Reglamento (CEE) no 2658/87 de la nomenclatura arancelaria y estadística y al arancel aduanero común se actualiza cada año y se publica como un Reglamento de la Comisión en el Diario Oficial de la Unión Europea, serie L. La última versión está disponible ahora como el Reglamento (UE) no 927/2012 de la Unión Europea Diario Oficial n ° L 304 de 31 de octubre de 2012. Esta versión se aplica a partir del 1 enero de 2013.

Para búsqueda de impuestos en línea y la información aduanera (los aranceles aplicados y la información arancelaria vinculante) consulte nuestras bases de datos en nuestro sitio web . La Información básica sobre cuestiones aduaneras también está disponible en nuestro sitio web .

Versión original en inglés:

Customs: Commission publishes the 2013 version of the Combined Nomenclature

The European Commission has published the latest version of the Combined Nomenclature (CN) applicable from 1 January 2013.

The Combined Nomenclature forms the basis for the declaration of goods (a) at importation or exportation or (b) when subject to intra-Union trade statistics. This determines which rate of customs duty applies and how the goods are treated for statistical purposes. The CN is thus a vital working tool for business and the Member States’ customs administrations.

The Combined Nomenclature was established by Council Regulation (EEC) No 2658/87 on the tariff and statistical nomenclature and on the Common Customs Tariff. It is updated every year and is published as a Commission Regulation in the Official Journal of the European Union, L Series. The latest version is now available as Commission Regulation (EU) No 927/2012 in EU Official Journal L 304 of 31 October 2012. This version applies from 1 January 2013.

Searching for online tax and customs information such as applied tariffs or binding tariff information? Consult our databases on our website. Background information on customs matters is also available from our website.

Fuente: Comisión Europea

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La salvación de las empresas españolas está… fuera de España

Con el consumo interno paralizado, las empresas españolas están encontrando en las exportaciones su principal salvavidas para atenuar el zarpazo de la crisis. Las cifras de comercio exterior se han disparado en los años de crisis, pero, incluso ahora que el crecimiento empieza a atenuarse, las compañías que más exportan salvan mejor sus datos de facturación y destruyen menos empleo.

Leer artículo entero en Expansión

 

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Aguilas, Nidos y PIB mundial

A veces hay términos o mejor dicho acrónimos que ya de por sí nos llaman la atención. Si, además, hacen referencia a un tema que nos interesa, dicha atención aumenta considerablemente.

El acrónimo EAGLES  (Emerging and Growth Leading Economies) acuñado a finales de 2010 por  BBVA Research, hace referencia a una serie de países que forman parte de lo que hoy denominamos las Economías emergentes. Dentro de dichos EAGLES, se encuentran los países BRIC otro término que hoy en día es de común utilización, tras su creación. Y ello por no hablar de los países que están en el Nido NEST.

Tal y como se detalla enhttp://www.bbvaresearch.com/KETD/ketd/esp/nav/eagles.jsp:

“En nuestro Informe Anual 2011 de los EAGLEs, identificamos 10 economías que cumplieron los requisitos necesarios para formar parte de los EAGLEs: China, India, Brasil, Indonesia, Corea, Rusia, México, Egipto, Taiwán y Turquía. La contribución  agregada esperada de los EAGLEs se situaba en torno al 50% del total del PIB incremental mundial para el periodo 2010-2020, mientras que los países del G7 tan solo aportarían el 14%. El Nido estaba formado por 12 miembros: Tailandia, Nigeria, Polonia, Colombia, Sudáfrica, Malasia, Vietnam, Pakistán, Bangladesh, Argentina, Perú y Filipinas, cuya contribución grupal se esperaba que fuese igual al 8% del PIB incremental Mundial para los 10 próximos años.

En febrero de 2012, BBVA Research publicó el Informe Anual 2012 de los EAGLEs. La composición del grupo de los EAGLEs fue revisada de acuerdo con las últimas previsiones, poniendo en evidencia las ventajas de un análisis dinámico: todos los países mantuvieron su estatus de EAGLEs, con la excepción de Egipto que cayó del grupo. Se espera que los 9 EAGLEs restantes contribuyan en un 58% al crecimiento económico  mundial entre 2011 y 2021, contrastando con el 16% de los países del G7. Tras la revisión de este año, 3 nuevos miembros se incorporan al Nido: Egipto, que ha caído desde la lista de los EAGLEs del año pasado, Chile y Ucrania.El conjunto de los 15 países del Nido contribuirá en un 10% al PIB incremental mundial en los próximos 10 años.

Sea como fuere una vez echamos un vistazo a lo que implica el término EAGLES, tras la lectura de los informes que se nos brinda el BBVA –nada más lejos de nuestra intención que hacerle propaganda a una entidad bancaria; pero es de rigor reconocer lo bueno  y los informes del BBVA son de alta calidad- se nos amplía más, si cabe, esa idea que ya se está consolidando desde un tiempo atrás a esta parte consistente en digerir y aceptar que más allá de los mercados tradicionales existen otras posibilidades de alto interés para nuestras empresas.

Si bien lo anterior es una evidencia quizá debamos admitir que existe, todavía, cierto cuidado al valorar la posibilidad de acudir a los mercados de las economías emergentes.

La referencia que nos da la pertenencia de un país al grupo de los denominados EAGLES  o a su Nido NEST deberíamos usarla para considerar dos cosas, a nuestro entender determinantes, a saber, son países que claramente están creciendo y por tanto constituyen verdaderos objetivos y por otro lado son países, en su gran mayoría, de los que se puede obtener información tanto macroeconómica como sectorial. Para muestra un botón con los informes del BBVA Research.

Una de las preguntas que podrían surgirnos es ¿Nos sentimos con fuerzas y capacitados para afrontar dichos mercados? Deberíamos contestar que si en el caso de que ya estemos abordando otros mercados.  Sabemos que cada mercado tiene sus particularidades y que en cada caso concreto habrá que hacer un esfuerzo suplementario pero no estamos ante un muro de piedra ni mucho menos.

Otra pregunta que podríamos hacernos sería ¿Es seguro acudir a dichos mercados?Hoy en día todo es cambiante pero tenemos muchos instrumentos a nuestro alcance tanto financieros, como legales para minorar mucho los riesgos. Si las cosas se hacen con criterio pueden y deben salir bien en la mayoría de los casos.

Y claro está que hay otra pregunta muy clásica ¿Si ya me va bien en lo que conozco porqué ir a otros sitios que me son desconocidos? Lo desconocido ya casi no existe en este mundo.  Depende, en enorme medida, de cada uno de nosotros, convertir lo desconocido en conocido; solamente hay que utilizar las herramientas que tenemos al alcance para ello.

¿Da miedo salir fuera y más aún a países que hace tres días ni siquiera eran considerados como un objetivo? Por supuesto, pero las cosas han cambiado drásticamente y si queremos sobrevivir debemos saber adaptarnos al entorno. Pero es que además hay un hecho objetivo bastante incontestable: el crecimiento de dichos países y su aportación al PIB MUNDIAL. No hay más que pinchar este enlace para darse cuenta de ello. Pasen y vean: http://www.bbvaresearch.com/KETD/fbin/mult/1202_Situacion_EAGLES-Informe_Anual_2012_tcm346-287658.pdf?ts=1532012

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Continúa la Integración de las oficinas comerciales autonómicas en el exterior. Esta vez nuestro querido Aragón.

Sin ánimo de ofender a nadie, creemos que es una medida muy positiva. Uno podrá estar más o menos de acuerdo con la organización territorial de nuestro Estado. Lo que parece poco discutible es que las duplicidades que se generan con tantas oficinas no son de recibo.

Aragón integra sus oficinas comerciales en el exterior en la red del Estado

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Aguilas, Nidos y PIB mundial

A veces hay términos o mejor dicho acrónimos que ya de por sí nos llaman la atención. Si, además, hacen referencia a un tema que nos interesa dicha atención aumenta considerablemente.

El acrónimo EAGLES  (Emerging and Growth Leading Economies) acuñado a finales de 2010 por  BBVA Research, hace referencia a una serie de países que forman parte de lo que hoy denominamos las Economías emergentes. Dentro de dichos EAGLES, se encuentran los países BRIC otro término que hoy en día es de común utilización, tras su creación. Y ello por no hablar de los países que están en el Nido NEST.

 

Tal y como se detalla en http://www.bbvaresearch.com/KETD/ketd/esp/nav/eagles.jsp:

“En nuestro Informe Anual 2011 de los EAGLEs, identificamos 10 economías que cumplieron los requisitos necesarios para formar parte de los EAGLEs: China, India, Brasil, Indonesia, Corea, Rusia, México, Egipto, Taiwán y Turquía. La contribución  agregada esperada de los EAGLEs se situaba en torno al 50% del total del PIB incremental mundial para el periodo 2010-2020, mientras que los países del G7 tan solo aportarían el 14%. El Nido estaba formado por 12 miembros: Tailandia, Nigeria, Polonia, Colombia, Sudáfrica, Malasia, Vietnam, Pakistán, Bangladesh, Argentina, Perú y Filipinas, cuya contribución grupal se esperaba que fuese igual al 8% del PIB incremental Mundial para los 10 próximos años.

En febrero de 2012, BBVA Research publicó el Informe Anual 2012 de los EAGLEs. La composición del grupo de los EAGLEs fue revisada de acuerdo con las últimas previsiones, poniendo en evidencia las ventajas de un análisis dinámico: todos los países mantuvieron su estatus de EAGLEs, con la excepción de Egipto que cayó del grupo. Se espera que los 9 EAGLEs restantes contribuyan en un 58% al crecimiento económico  mundial entre 2011 y 2021, contrastando con el 16% de los países del G7. Tras la revisión de este año, 3 nuevos miembros se incorporan al Nido: Egipto, que ha caído desde la lista de los EAGLEs del año pasado, Chile y Ucrania. El conjunto de los 15 países del Nido contribuirá en un 10% al PIB incremental mundial en los próximos 10 años.

Sea como fuere una vez echamos un vistazo a lo que implica el término EAGLES, tras la lectura de los informes que se nos brinda el BBVA –nada más lejos de nuestra intención que hacerle propaganda a una entidad bancaria; pero es de rigor reconocer lo bueno  y los informes del BBVA son de alta calidad- se nos amplía más, si cabe, esa idea que ya se está consolidando desde un tiempo atrás a esta parte consistente en digerir y aceptar que más allá de los mercados tradicionales existen otras posibilidades de alto interés para nuestras empresas.

Si bien lo anterior es una evidencia quizá debamos admitir que existe, todavía, cierto cuidado al valorar la posibilidad de acudir a los mercados de las economías emergentes.

La referencia que nos da la pertenencia de un país al grupo de los denominados EAGLES  o a su Nido NEST deberíamos usarla para considerar dos cosas, a nuestro entender determinantes, a saber, son países que claramente están creciendo y por tanto constituyen verdaderos objetivos y por otro lado son países, en su gran mayoría, de los que se puede obtener información tanto macroeconómica como sectorial. Para muestra un botón con los informes del BBVA Research.

Una de las preguntas que podrían surgirnos es ¿Nos sentimos con fuerzas y capacitados para afrontar dichos mercados? Deberíamos contestar que si en el caso de que ya estemos abordando otros mercados.  Sabemos que cada mercado tiene sus particularidades y que en cada caso concreto habrá que hacer un esfuerzo suplementario pero no estamos ante un muro de piedra ni mucho menos.

Otra pregunta que podríamos hacernos sería ¿Es seguro acudir a dichos mercados? Hoy en día todo es cambiante pero tenemos muchos instrumentos a nuestro alcance tanto financieros, como legales para minorar mucho los riesgos. Si las cosas se hacen con criterio pueden y deben salir bien en la mayoría de los casos.

Y claro está que hay otra pregunta muy clásica ¿Si ya me va bien en lo que conozco porqué ir a otros sitios que me son desconocidos? Lo desconocido ya casi no existe en este mundo.  Depende, en enorme medida, de cada uno de nosotros, convertir lo desconocido en conocido; solamente hay que utilizar las herramientas que tenemos al alcance para ello.

¿Da miedo salir fuera y más aún a países que hace tres días ni siquiera eran considerados como un objetivo? Por supuesto, pero las cosas han cambiado drásticamente y si queremos sobrevivir debemos saber adaptarnos al entorno. Pero es que además hay un hecho objetivo bastante incontestable: el crecimiento de dichos países y su aportación al PIB MUNDIAL. No hay más que pinchar este enlace para darse cuenta de ello. Pasen y vean: http://www.bbvaresearch.com/KETD/fbin/mult/1202_Situacion_EAGLES-Informe_Anual_2012_tcm346-287658.pdf?ts=1532012

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La “Paradoja de Stockdale”

No vamos a descubrir nada nuevo si hablamos de este tema aunque nos parece que puede ser algo a considerar y especialmente a ser aplicado en estos momentos de incertidumbre en que todos, salvo honrosas excepciones, nos vemos sumidos.

Jim Collins, en su fantástico libro “Good to Great” traducido al español como “Empresas que sobresalen (por qué algunas sí pueden mejorar la rentabilidad y otras no)”, nos habla de una experiencia brutal donde las haya de la que deriva el título de este post.

Reseña Jim Collins en el capítulo 4 de su libro “Hacer frente a las adversidades (y no perder nunca la fe)” el caso de una serie de compañías que antes de dar el gran salto tuvieron que hacer frente a diferentes tipos de crisis tales como luchas de poder, elevadas tasas de devolución del producto, etc.,. Continua el autor señalando que “En cada caso, el equipo directivo respondió con una fuerte dualidad psicológica. Por otra parte, aceptaron estoicamente los hechos tal y como se presentaron, y mantuvieron una confianza ciega en el resultado final y un compromiso con prevalecer como una gran compañía a pesar de las adversidades. Nosotros llamamos a esta dualidad la paradoja de Stockdale.

Ello haciendo referencia al almirante Stockdale, que fue el oficial militar de mayor rango de Estados Unidos y prisionero del campo Hanoi Hilton durante los momentos más adversos de la Guerra de Vietnam. Fue torturado más de veinte veces durante ocho años de cautiverio. Vivió la guerra en palabras de Collins “sin los derechos de los prisioneros, sin tener una fecha de liberación, y sin tener la seguridad de si iba a sobrevivir para volver a ver a su familia”.

Preguntado el almirante, durante un encuentro personal con Collins, por el modo en que pudo soportar estar allí sin saber cual sería su final Stockdale contestó <<Nunca perdí la fe en el final de la historia. Nunca dudé, no sólo de que iba a salir, sino también de que al final lo conseguiría y convertiría la experiencia en el evento más importante de mi vida y que con el tiempo no cambiaría>>.

Stockdale refirió durante el encuentro quienes no consiguieron soportar la situación. Simple y llanamente al preguntarle Collins contestó <<Oh eso es muy fácil, los optimistas>>. >>Los optimistas. Sí, los que decían: “en Navidad estaremos fuera”. Y llegaba la Navidad, y pasaba la Navidad. Entonces decían: “Por Pascua estaremos fuera”, y llegaba Pascua y pasaba Pascua. Y entonces el día de Acción de Gracias, y entonces volvía a ser Navidad otra vez. Y se morían porque se les partía el corazón>>.

Siguió diciendo Stockdale <<Esta es una lección muy importante. Nunca puedes perder la fe en que al final lo conseguirás –sencillamente no te lo puedes permitir- con la disciplina de hacer frente a los hechos más adversos del momento, sean cuales sean>>

Por tanto y según Collins, “Lo que diferencia a las personas, me enseñó Stockdale, no es la presencia o la ausencia de problemas, sino la forma de hacer frente a las dificultades inevitables de la vida

La Paradoja de Stockdale podría resumirse en el siguiente diagrama:

Conservar la fe en que al final prevalecerás independientemente de las dificultades      Y al mismo tiempo:

Hacer frente a los hechos más adversos de tu realidad actual, cualquiera que sea

Esta paradoja ha demostrado ser muy importante para superar las dificultades siendo más fuerte y no más débil nos dice Collins.

Señala el autor, que si uno puede adoptar esta conducta que el califica como de bipolar, aumentará drásticamente las posibilidades de tomar una serie de buenas decisiones y en última instancia descubrirá un concepto simple, aunque profundo, para tomar las decisiones realmente importantes.

No hace falta ser el más listo de la clase para saber que las cosas no van lo que se dice muy bien en la mayoría de empresas y negocios.  Pero quizá si que hace falta, de vez en cuando,  repasar nuestra manera de ver y afrontar los retos diarios considerando, desde la humildad y la admiración, la conclusiones de gente como Stockdale.

Enlace directo a mp3 del autor

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¿Qué idioma manda en mi contrato?

CLAUSULAS UTILES PAR EVITAR PROBLEMAS

Es muy importante, en el curso de las relaciones comerciales internacionales que exista una comunicación fluida y  que se pueda delimitar cual será el idioma (o idiomas) que deberá regir como dominante o prevalente en el caso de firma de contratos  y como no de las comunicaciones que sean consecuencia de los mismos.

Hay una manera muy sencilla de “cerrar el círculo” que consiste en la inserción en el contrato de una cláusula idiomática, con el objeto de evitar eventuales problemas a la hora de interpretar dichos instrumentos ya sea por las partes o por un tercero al que se haya acudido en caso de conflicto (sea en la vía judicial, sea en la vía arbitral).

Para centrar la cuestión podemos tener en cuenta cuales son las situaciones más habituales, no por ello las únicas, en las que se mueven las partes ante una situación de este tipo.

Podemos verlo en la siguiente tabla:

Ejemplo 1.-Cada parte tiene su propio idioma y se utiliza un tercer idioma para redactar el contrato (ej. empresa española y empresa italiana que redactan el contrato en inglés) En este caso el idioma inglés es el que prevalecerá y así se hará constar en la cláusula.
Ejemplo 2.-Cada parte tiene su propio idioma y se utiliza el idioma de una de las partes para redactar el contrato (ej. empresa española y empresa francesa que redactan el contrato en francés) En este caso el idioma francés es el que prevalecerá y así se hará constar en la cláusula.
Ejemplo 3.-Cada parte tiene su propio idioma y se elaboran dos versiones del contrato en cada uno de ellos  (ej. empresa española y empresa noruega que redactan dos versiones del contrato una en noruego y la otra en español) Aquí es muy importante señalar, mediante cláusula, cual será el idioma que prevalecerá.
Ejemplo 4.-Cada parte tiene su propio idioma y se elaboran dos o más versiones del contrato utilizando, también un tercer idioma  (ej. empresa española y empresa portuguesa que redactan tres versiones del contrato una en portugués, la otra en español y otra en inglés) Aquí es muy importante señalar cual será el idioma que prevalecerá y así se hará constar en la cláusula.

Por tanto es muy importante, cuando las partes contratantes utilicen idiomas diferentes, que figure en el contrato una cláusula idiomática. Aún en el caso de que las partes adopten como único idioma del contrato uno en concreto es preciso y necesario que exista una cláusula en la que se diga que la versión de los documentos redactados en dicho idioma es la oficial.

Por otro lado es necesario apuntar que cuando existan dos versiones idiomáticas de un contrato (ya sea porque lo exige la ley, ya sea para que ambas partes tengan más seguridad con respecto a sus derechos y obligaciones) o incluso que existan dos o más versiones es de todo punto recomendable insertar una cláusula que nos diga qué idioma será el que deba prevalecer en caso de diferencias entre las partes.

No obstante todo lo anterior, se podría acordar que un idioma prevalezca sobre los demás a unos efectos, por ejemplo, cuando se habla de partes muy técnicas de un contrato y otro a otros efectos. Se pueden usar también y son muy convenientes las cláusulas lingüísticas que indican que idioma utilizar para las notificaciones (muy útiles para contratos de duración larga).

Si bien la elección del idioma es libre, excepto en algunos casos (por ejemplo normas nacionales que obligan a redactar el contrato en su idioma para poder así proteger intereses diversos) y que la misma dependerá de muchos factores, tales como el idioma empleado más a menudo en el sector de que se trate, etc., una cosa está clara y es la conveniencia de tener en cuenta los vínculos del idioma finalmente elegido con la ley aplicable al contrato y también con la  del órgano que puede llegar a solventar disputas entre las partes en un futuro.

Si sometemos el contrato al mismo idioma que la ley que le es de aplicación y este idioma coincide con el del órgano que debe resolver posibles disputas, ya sea éste arbitral o judicial, nos ahorraremos muchos problemas y costes.

Tenemos pues que la función fundamental  de determinar cual es el idioma prevalente de un contrato mediante la oportuna cláusula idiomática será la de no dejar lugar a dudas de que versión será la que se debe considerar, sin fisuras, en caso de eventuales disputas.

Es necesario, también, comentar el caso, tan usual, de contratos sujetos a convenios internacionales o a textos de lo que se denomina “Soft Law” tales como los Principios de Unidroit, por citar uno de los más conocidos e importantes. En dicho caso es muy importante no solamente someter el contrato a un idioma determinado, como hemos visto hasta ahora, sino también tener la cautela en el caso de que  el convenio o los textos “Soft Law”  tengan distintas versiones oficiales que es lo habitual (por ejemplo, en inglés, francés y español) de utilizar una cláusula mediante la cual se diga que versión será la que prevalecerá sobre las demás en caso de diferencias.

Si bien las soluciones convencionales o de “Soft Law” acostumbran a indicar el camino a seguir en caso de discrepancias (por ejemplo en los Principios de Unidroit se indica que en caso de discrepancias entre distintas versiones idiomáticas de un contrato preferentemente se considerará como válida y a seguir la interpretación  acorde con la versión en la que el contrato se redactó originalmente) no está de más y evitaremos muchos problemas si ya de entrada utilizamos las cláusulas lingüísticas.

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La cláusula paramount. Cuestión de predominio

Toda Cláusula de un Contrato siempre tiene su importancia. Pero ¿Qué ocurre cuando la propia Cláusula tiene un nombre que ya de por sí la hace preeminente? Nos referimos a la “Cláusula Paramount” (Paramount Clause) cuyo uso está tan extendido en los conocimientos de embarque marítimos (bill of lading) y en las pólizas de fletamento (charter-party) que incorporen términos y condiciones de un conocimiento de embarque.

Daremos unas breves nociones tanto de la aparición de estas Cláusulas en el contexto del Transporte Marítimo Internacional como de su utilización en el mismo para poder llegar, finalmente, a una explicación del porqué de las mismas.

«Para una clara comprensión debemos partir de las siguientes premisas:

Premisa primera: estamos en un ámbito en el que lo que se persigue es el equilibrio entre el interés de los cargadores y el de los transportistas.

Premisa segunda: A los efectos de lograr ese equilibrio se ha llegado, a lo largo de la Historia, a soluciones convencionales en virtud de las cuales lo que queda claramente definido, es un régimen de limitación de la deuda por responsabilidad del transportista, esto es, la responsabilidad nace ilimitada y lo que se hace es fijar el alcance de la deuda que surgirá de la misma.

Premisa tercera: con la Cláusula Paramount se pretende que se apliquen las mencionadas soluciones convencionales ya sea por mandato legal o por voluntad de las partes; además, dichas llamadas a la aplicación pueden ser a una sola norma o a varias, en función de las circunstancias del caso concreto»

El precedente inmediato de la Cláusula Paramount se ubica en los sucesos acaecidos a finales del siglo diecinueve en los que se promueve un movimiento en aras a reglamentar de un modo uniforme el Transporte de Línea Internacional. Se pretendía, básicamente, fijar un régimen, mínimo inderogable, de deuda por responsabilidad del Naviero.

Surgió como primer exponente del antedicho movimiento en los EEUU la “Act of Congress, 1893, (Harter Act) An Act relating to navigation of vessels, bills of lading, and to certain obligations, duties and rights in connection with the carriage of property” delimitando como su ámbito de aplicación “……cualquier buque transportando mercancías o propiedades desde o entre puertos de los de los Estados Unidos de América, y puertos extranjeros……..” (La traducción es nuestra).

No obstante el ámbito de aplicación de la Harter Act, debido a que la gran mayoría de pleitos sobre la materia tienen lugar en el país de descarga, era obvio, que cualquier litis planteada ante los tribunales británicos no contemplaría el ámbito de aplicación de la Harter Act, aplicando al fondo del proceso el Derecho inglés.

Como modo de defenderse ante dicha situación los cargadores americanos, haciendo uso de la propia Harter Act, venían facultados a obligar a las navieras estadounidenses a incluir en sus conocimientos la “Harter Act Clause” que venía a someter la relación, en cuanto a la responsabilidad del naviero, a la ya tantas veces nombrada Ley.

De todas maneras la intención de aplicación fuera del territorio de los EEUU de las disposiciones imperativas de la Harter Act y en especial en territorio inglés no tuvo una trascendencia relevante.

A pesar de lo anterior las Harter Act Clauses constituyeron un modelo a seguir por las legislaciones aparecidas posteriormente y un claro precedente de las Paramount Clauses.

Llega el momento de situarnos ante el Convenio de Bruselas, de 25 de agosto de 1924 denominado “Convenio Internacional para la unificación de ciertas reglas en materia de conocimiento de embarque” inspirado en las Reglas de La Haya (elaboradas por el Comité Marítimo Internacional en 1921) indistintamente llamado, tanto por su propio nombre como por la expresión Reglas de La Haya.

Una vez aprobado el Convenio de 1924 -el cual cabía incorporarlo al Derecho Interno bien directamente, bien vía promulgación de Ley-  e incluso antes del mismo muchas legislaciones nacionales requerían, expresamente, que todos los conocimientos de embarque emitidos, dentro del ámbito de aplicación de las mismas, tuviesen inserta una declaración según la cual estaban sujetos a ellasEstamos, por tanto, ante la aparición de la Cláusula Paramount por imperativo legal. Como simples ejemplos podemos citar los siguientes:

La Carriage of Goods by Sea Act de los Estados Unidos, de 1936, especificaba que “todo conocimiento de embarque…………………que sea causa de un contrato de transporte internacional de mercancías por mar desde puertos de los Estados Unidos, contendrá una declaración según la cual se regirá con sujeción a las disposiciones de esta Ley” (La traducción es nuestra). Si bien, el hecho de no insertar la cláusula no implicaba nulidad.

En La “Palestinian Carriage of Goods by Sea Ordinance de 1926, entre otras, se estipulaba expresamente, que “los preceptos aquí contenidos se aplicarán al contrato de transporte incluso en ausencia de una Cláusula Paramount”, aunque dicha cláusula era requerida por la propia Ordenanza.

Por tanto, al igual que ocurría en el caso visto de las Harter Act Clauses la intención de los Legisladores era la de procurar la aplicabilidad de su legislación nacional, cuando el caso concreto estuviera dentro del ámbito de aplicación de la misma, en aquellos supuestos en que tuvieran que conocer del asunto tribunales extranjeros. Se observa en ello la clara intención de proteger el interés cargador nacional frente la posible injerencia que supondría la aplicación de la ley de un foro diverso del propio.

Visto lo anterior ahora tenemos que detenernos a observar las Cláusulas Paramount que surgen por voluntad propia de las partes en aquellos casos  en que el transporte en cuestión escape del ámbito de aplicación de las soluciones convencionales existentes las cuales no pueden ser objeto de este post por razones de espacio (Las ya nombradas Reglas de la Haya, las Reglas de la Haya-Visby, las Reglas de Hamburgo y las recientes Reglas de Rotterdam) y/o de las legislaciones que incorporen las mismas.

Esta categoría de Cláusula Paramount es de mayor trascendencia que la antes vista (Cláusula por imperativo legal) pues es sumamente útil a los efectos de poder soslayar, siempre y cuando su redacción sea la adecuada (casi siempre en idioma inglés, en algunos casos en idioma francés, en muchas ocasiones de más de veinte líneas, carente de puntos y seguido, siendo todo gerundios, comas y conjunciones que unen unas frases con otras, creándose con todo ello un conjunto sumamente enrevesado -invitamos al lector a estudiar un modelo en cualquier página web de alguna naviera-) los múltiples problemas que se dan y, en especial, los derivados de la concurrencia de varias soluciones convencionales y de cuantiosas soluciones legales, que si bien deberían regirse por los principios de Derecho Uniforme Convencional, en ocasiones han aplicado muy diversos baremos para el cálculo de la deuda por responsabilidad.

Así, vemos como si en un principio el propósito fundamental de esta categoría de cláusula cuya denominación traducida al español podría ser “Suprema, Predominante”, era el de incorporar a los contratos las disposiciones de la Convención de Bruselas, e incluso de Leyes anteriores a la misma, a los efectos de compeler a los Tribunales de los Países que no eran el del Foro o partes contratantes para que aplicaran dichas disposiciones convencionales, con el paso del tiempo el Propósito inicial se amplió, considerablemente, ya que mediante dicha Cláusula Paramount se llama a la aplicación  tanto, de normas (o de una parte de su texto) cuyo ámbito de aplicación no cubre el caso concreto determinado por un transporte específico, como de soluciones convencionales vigentes en la materia en el caso análogo de que un transporte no entre dentro del ámbito de aplicación de norma alguna.

Podemos afirmar, por consiguiente, que la Cláusula Paramount pretende extender la aplicación del sistema de deuda por responsabilidad que con carácter imperativo se recoge en la normativa Uniforme Convencional.

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