La “Paradoja de Stockdale”

No vamos a descubrir nada nuevo si hablamos de este tema aunque nos parece que puede ser algo a considerar y especialmente a ser aplicado en estos momentos de incertidumbre en que todos, salvo honrosas excepciones, nos vemos sumidos.

Jim Collins, en su fantástico libro “Good to Great” traducido al español como “Empresas que sobresalen (por qué algunas sí pueden mejorar la rentabilidad y otras no)”, nos habla de una experiencia brutal donde las haya de la que deriva el título de este post.

Reseña Jim Collins en el capítulo 4 de su libro “Hacer frente a las adversidades (y no perder nunca la fe)” el caso de una serie de compañías que antes de dar el gran salto tuvieron que hacer frente a diferentes tipos de crisis tales como luchas de poder, elevadas tasas de devolución del producto, etc.,. Continua el autor señalando que “En cada caso, el equipo directivo respondió con una fuerte dualidad psicológica. Por otra parte, aceptaron estoicamente los hechos tal y como se presentaron, y mantuvieron una confianza ciega en el resultado final y un compromiso con prevalecer como una gran compañía a pesar de las adversidades. Nosotros llamamos a esta dualidad la paradoja de Stockdale.

Ello haciendo referencia al almirante Stockdale, que fue el oficial militar de mayor rango de Estados Unidos y prisionero del campo Hanoi Hilton durante los momentos más adversos de la Guerra de Vietnam. Fue torturado más de veinte veces durante ocho años de cautiverio. Vivió la guerra en palabras de Collins “sin los derechos de los prisioneros, sin tener una fecha de liberación, y sin tener la seguridad de si iba a sobrevivir para volver a ver a su familia”.

Preguntado el almirante, durante un encuentro personal con Collins, por el modo en que pudo soportar estar allí sin saber cual sería su final Stockdale contestó <<Nunca perdí la fe en el final de la historia. Nunca dudé, no sólo de que iba a salir, sino también de que al final lo conseguiría y convertiría la experiencia en el evento más importante de mi vida y que con el tiempo no cambiaría>>.

Stockdale refirió durante el encuentro quienes no consiguieron soportar la situación. Simple y llanamente al preguntarle Collins contestó <<Oh eso es muy fácil, los optimistas>>. >>Los optimistas. Sí, los que decían: “en Navidad estaremos fuera”. Y llegaba la Navidad, y pasaba la Navidad. Entonces decían: “Por Pascua estaremos fuera”, y llegaba Pascua y pasaba Pascua. Y entonces el día de Acción de Gracias, y entonces volvía a ser Navidad otra vez. Y se morían porque se les partía el corazón>>.

Siguió diciendo Stockdale <<Esta es una lección muy importante. Nunca puedes perder la fe en que al final lo conseguirás –sencillamente no te lo puedes permitir- con la disciplina de hacer frente a los hechos más adversos del momento, sean cuales sean>>

Por tanto y según Collins, “Lo que diferencia a las personas, me enseñó Stockdale, no es la presencia o la ausencia de problemas, sino la forma de hacer frente a las dificultades inevitables de la vida

La Paradoja de Stockdale podría resumirse en el siguiente diagrama:

Conservar la fe en que al final prevalecerás independientemente de las dificultades      Y al mismo tiempo:

Hacer frente a los hechos más adversos de tu realidad actual, cualquiera que sea

Esta paradoja ha demostrado ser muy importante para superar las dificultades siendo más fuerte y no más débil nos dice Collins.

Señala el autor, que si uno puede adoptar esta conducta que el califica como de bipolar, aumentará drásticamente las posibilidades de tomar una serie de buenas decisiones y en última instancia descubrirá un concepto simple, aunque profundo, para tomar las decisiones realmente importantes.

No hace falta ser el más listo de la clase para saber que las cosas no van lo que se dice muy bien en la mayoría de empresas y negocios.  Pero quizá si que hace falta, de vez en cuando,  repasar nuestra manera de ver y afrontar los retos diarios considerando, desde la humildad y la admiración, la conclusiones de gente como Stockdale.

Enlace directo a mp3 del autor

0

Interesante para aquellas Empresas que traten con Croacia y Turquía o estén pensando en hacerlo.

 

Aduanas: Extensión del Convenio sobre un régimen común de tránsito y la Convención sobre la simplificación de formalidades en el comercio de bienes

Por sus decisiones n º 1/2012 y n º 2 2012 / los Comités de la UE-AELC sobre tránsito común y en la simplificación de formalidades en los intercambios de bienes invitó a Croacia y Turquía para adherirse a la Convención de 20 de mayo de 1987 relativo al tránsito común procedimiento y en el Convenio de 20 de mayo de 1987, relativo a la simplificación de formalidades en los intercambios de mercancías. Ver el Diario Oficial L 114, 26-4-2012 en las páginas 29 a 35.

Croacia ha depositado su instrumento de adhesión el 30 de mayo de 2012 y por lo tanto, se unirá a los convenios el 1 de julio de 2012. Esto significa que las operaciones de tránsito común entre las partes contratantes ya existentes (la UE y los países de la AELC) y Croacia puede comenzar a partir de esta fecha. Esta ampliación traerá importantes simplificaciones para los agentes económicos que participan en el comercio entre las partes contratantes y Croacia.

Turquía ha decidido aplazar la presentación de su instrumento de adhesión, debido a razones técnicas y tiene la intención de unirse a los convenios tan pronto como sea posible más adelante en 2012. Un nuevo anuncio se publicará en su debido momento.

Para más información sobre los dos convenios, ver el tránsito de la página y (en breve) de la SAD la página de nuestro sitio web.

Original en Inglés

Customs: Extension of the Convention on a common transit procedure and the Convention on the simplification of formalities in trade of goods

By their decisions No 1/2012 and No 2/2012 the EU-EFTA Joint Committees on a common transit procedure and on the simplification of formalities in trade of goods invited Croatia and Turkey to accede to the Convention of 20 May 1987 on a common transit procedure and to the Convention of 20 May 1987 on the simplification of formalities in trade of goods. See theOfficial Journal L 114, 26-4-2012 on pages 29 to 35.

Croatia has deposited its instrument of accession on 30 May 2012 and will therefore join the conventions on 1 July 2012. This means that common transit operations between the existing contracting parties (the EU and EFTA countries) and Croatia can begin from this date. This extension will bring major simplifications for economic operators engaged in trade between the contracting parties and Croatia.

Turkey has decided to postpone the lodging of its instrument of accession due to technical reasons and intends to join the conventions as soon as possible later in 2012.  A further announcement will be published in due course.

For more information on the two conventions, see the transit page and (shortly) the SAD page of our web site.

FUENTE: EU Tax & Customs News European Commission

0

¿Qué idioma manda en mi contrato?

CLAUSULAS UTILES PAR EVITAR PROBLEMAS

Es muy importante, en el curso de las relaciones comerciales internacionales que exista una comunicación fluida y  que se pueda delimitar cual será el idioma (o idiomas) que deberá regir como dominante o prevalente en el caso de firma de contratos  y como no de las comunicaciones que sean consecuencia de los mismos.

Hay una manera muy sencilla de “cerrar el círculo” que consiste en la inserción en el contrato de una cláusula idiomática, con el objeto de evitar eventuales problemas a la hora de interpretar dichos instrumentos ya sea por las partes o por un tercero al que se haya acudido en caso de conflicto (sea en la vía judicial, sea en la vía arbitral).

Para centrar la cuestión podemos tener en cuenta cuales son las situaciones más habituales, no por ello las únicas, en las que se mueven las partes ante una situación de este tipo.

Podemos verlo en la siguiente tabla:

Ejemplo 1.-Cada parte tiene su propio idioma y se utiliza un tercer idioma para redactar el contrato (ej. empresa española y empresa italiana que redactan el contrato en inglés) En este caso el idioma inglés es el que prevalecerá y así se hará constar en la cláusula.
Ejemplo 2.-Cada parte tiene su propio idioma y se utiliza el idioma de una de las partes para redactar el contrato (ej. empresa española y empresa francesa que redactan el contrato en francés) En este caso el idioma francés es el que prevalecerá y así se hará constar en la cláusula.
Ejemplo 3.-Cada parte tiene su propio idioma y se elaboran dos versiones del contrato en cada uno de ellos  (ej. empresa española y empresa noruega que redactan dos versiones del contrato una en noruego y la otra en español) Aquí es muy importante señalar, mediante cláusula, cual será el idioma que prevalecerá.
Ejemplo 4.-Cada parte tiene su propio idioma y se elaboran dos o más versiones del contrato utilizando, también un tercer idioma  (ej. empresa española y empresa portuguesa que redactan tres versiones del contrato una en portugués, la otra en español y otra en inglés) Aquí es muy importante señalar cual será el idioma que prevalecerá y así se hará constar en la cláusula.

Por tanto es muy importante, cuando las partes contratantes utilicen idiomas diferentes, que figure en el contrato una cláusula idiomática. Aún en el caso de que las partes adopten como único idioma del contrato uno en concreto es preciso y necesario que exista una cláusula en la que se diga que la versión de los documentos redactados en dicho idioma es la oficial.

Por otro lado es necesario apuntar que cuando existan dos versiones idiomáticas de un contrato (ya sea porque lo exige la ley, ya sea para que ambas partes tengan más seguridad con respecto a sus derechos y obligaciones) o incluso que existan dos o más versiones es de todo punto recomendable insertar una cláusula que nos diga qué idioma será el que deba prevalecer en caso de diferencias entre las partes.

No obstante todo lo anterior, se podría acordar que un idioma prevalezca sobre los demás a unos efectos, por ejemplo, cuando se habla de partes muy técnicas de un contrato y otro a otros efectos. Se pueden usar también y son muy convenientes las cláusulas lingüísticas que indican que idioma utilizar para las notificaciones (muy útiles para contratos de duración larga).

Si bien la elección del idioma es libre, excepto en algunos casos (por ejemplo normas nacionales que obligan a redactar el contrato en su idioma para poder así proteger intereses diversos) y que la misma dependerá de muchos factores, tales como el idioma empleado más a menudo en el sector de que se trate, etc., una cosa está clara y es la conveniencia de tener en cuenta los vínculos del idioma finalmente elegido con la ley aplicable al contrato y también con la  del órgano que puede llegar a solventar disputas entre las partes en un futuro.

Si sometemos el contrato al mismo idioma que la ley que le es de aplicación y este idioma coincide con el del órgano que debe resolver posibles disputas, ya sea éste arbitral o judicial, nos ahorraremos muchos problemas y costes.

Tenemos pues que la función fundamental  de determinar cual es el idioma prevalente de un contrato mediante la oportuna cláusula idiomática será la de no dejar lugar a dudas de que versión será la que se debe considerar, sin fisuras, en caso de eventuales disputas.

Es necesario, también, comentar el caso, tan usual, de contratos sujetos a convenios internacionales o a textos de lo que se denomina “Soft Law” tales como los Principios de Unidroit, por citar uno de los más conocidos e importantes. En dicho caso es muy importante no solamente someter el contrato a un idioma determinado, como hemos visto hasta ahora, sino también tener la cautela en el caso de que  el convenio o los textos “Soft Law”  tengan distintas versiones oficiales que es lo habitual (por ejemplo, en inglés, francés y español) de utilizar una cláusula mediante la cual se diga que versión será la que prevalecerá sobre las demás en caso de diferencias.

Si bien las soluciones convencionales o de “Soft Law” acostumbran a indicar el camino a seguir en caso de discrepancias (por ejemplo en los Principios de Unidroit se indica que en caso de discrepancias entre distintas versiones idiomáticas de un contrato preferentemente se considerará como válida y a seguir la interpretación  acorde con la versión en la que el contrato se redactó originalmente) no está de más y evitaremos muchos problemas si ya de entrada utilizamos las cláusulas lingüísticas.

2